simplemente tengo ganas de verte tan bionica

Y podés bailar sobre la mesa, cuando suene este rocanrol.
Escapando de ser pobre, de estar solo, del se regala border collie en lugo dolor, cada uno lo hace a la cardeuse descuentos su modo.Sería bueno que agarrés un abrigo, y salgamos ahora mismo, ya, Uh, dale darling, no podés decir que no Uh, dale darling, esta vez invito.Esa noche ella le contó su historia, y él no entendió por qué nunca hacía memoria.A veces escapando, corriendo hacia adelante, buscando aturdirse mientras el cuerpo aguante.Que subamos a la autopista, que vayamos derecho hacia el sur.Vemos el amanecer en la ruta, dormimos de día en Bahía, o en Santa Rosa, sí, por la cinco.La chica tenía un amigo en el bar, que siempre la escuchaba y la llevaba a su hogar.Uh, darling Uh, darling Uh, darling Uh, darling.Hoy había visto a su cuñado policía rondando en su casa, justo cuando salía.
El tipo era bruto como un asno, y la golpeaba antes y después.Uh, dale darling, no podés decir que.Uh, dale darling, esta vez invito.Ella siempre lo disimulaba, hasta que un día, un buen día zafó.Entre todas se hizo la más fuerte, y de a poco empezó a liderar.Solamente duraznos de postre, jamás te voy a decir que.