Y a la mía, etcétera.
Pero lo más complicado es ponerles nombres a las chicas que aparecen, porque aparecen muchas.
A principios de siglo en las viviendas del vulgo no llegaba todavía ni la fibra óptica ni el adsl.
Aunque no todas las aventuras del tmeo fueron debidas a su tendencia a cachondearse del poder, también hubo algún que otro problemilla financiero.WEE eran las siglas de un listado de webcómics en español.Ni se me pasó por la cabeza buscar un editor.También desde nuestra humildad hemos querido tener un pequeño detalle para con ellos, dedicándoles el último cómic de nuestra página con un guiño a la futura Reina de España en una de sus viñetas.Lo que en otras palabras podría describirse como una web muy antigua y muy cutre, y la verdad es que ya me gustaba que fuese ambas cosas, porque jugaba con la idea de que desdeñando la forma se destacaba el fondo.Son imágenes que permanecerán un buen tiempo en mi memoria y que me servirán como ejemplo de la cantidad se sensibilidades diferentes que podemos encontrar online.Resulta que, en 2006, Beatriz se apuntó a la lista de correo del Listo y me mandó un mail que decía: y hablando de listas Te gustaría unirte a WEE?En aquel llama y gana ucv momento quizá no éramos conscientes de ello, pero creo que estábamos muy influenciados por un movimiento fílmico vanguardista danés que se llamaba Dogma 95 y que se oponía al uso de tecnologías cinematográficas elaboradas.Por otro lado, aunque la estimación que yo hago de la cantidad de lectores a los que habían llegado mis garabatos es bastante más modesta que la que ellos habían prometido (al menos el tráfico que llegaba desde 20 minutos a mi web era insignificante).Estamos hablando de una revista con una tirada.000 ejemplares, ojo, y que lleva desde los ochenta fiel a una filosofía tan libre y ácrata que es un milagro que todavía se publique regularmente excepto cuando un señor se tuerce el tobillo haciendo el punki.
Y ahora os voy a hablar de mis relaciones con la prensa y los periodistas, porque ha llegado el momento, no porque quiera buscar algún paralelismo entre los cadáveres en descomposición y el estado actual de la industria periodística.
Parecen tener menos humos que la mayoría de músicos o escritores en prosa.Yo en el Twitter pongo un montón de burradas, sobre muchos temas, y me inquietaba que me siguiesen y me leyesen y controlasen mis paridas, pero decían que colaborando con ellos mis viñetas llegarían a diez millones de usuarios únicos y me parecían un montón.Se ve que el portal de videos más importante de internet no quiere ni oír hablar de pezones de chica.A la mía también se los tiró, decía otro.Distorsió, y los cómics que sacábamos en ella eran coñas de pocas páginas, muy endogámicas, con un humor muy adaptado al microcosmos del campus.Cuando el mensaje finalmente se descargó, resultó que no llevaba título ni texto alguno.La primera de ellas fue el salto del noveno arte al séptimo arte, sin ni siquiera pasar por el octavo.Otro día se me enfadaron muchos frikis porque escribí un artículo en el que explicaba algunas ventajas de los webcómics frente a los cómics en papel y, para darle un poco de vidilla, en lugar de titularlo Algunas ventajas de los webcómics frente a los.Ojalá se conservase alguna copia.Y, bueno, he conocido a dibujantes de cómics con mejores habilidades sociales que yo, pero también he conocido a muchos dibujantes de cómics con peores habilidades sociales que.



Pero tanto el Listo como el resto de personajes no dejan de ser caricaturas, y que no todo el mundo lo pille me halaga como artista pero me insulta un poco como individuo humanoide.
Lo llamarían Cuerdas por Japón y, cosas del destino, iba a coincidir con mi Listo Party.