formas de empaquetar regalos

Y vuelvo donde mi viejo para no tener que mentir para conseguir trabajo.
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CAPÍTULas últimas lluvias cayeron con suavidad sobre los campos rojos y parte de los campos grises de Oklahoma, y no hendieron la tierra llena de cicatrices.
No podía ver la base del árbol porque crecía en una pequeña hondonada que conservaba el agua más tiempo que la tierra llana.Los grandes neumáticos sonaron con una nota aguda en el asfalto.Unos y otros supieron en lo más hondo que no había desgracia que no se pudiera soportar si los hombres estaban enteros.Los pies húmedos pisaron el polvo seco y caliente hasta que pequeñas nubes de polvo salieron entre los dedos y la piel de las plantas se tensó al secarse.Solía aullar el nombre de Jesús hasta el cielo.Los jefes no nos dejan llevar gente.Esos sitios son los únicos donde pueden parar, y cuando paras tienes que comprar algo para poder pegar la hebra con la chica de la barra.Los hombres, sentados a la puerta de sus casas, juguetearon con palitos y piedras pequeñas; permanecieron inmóviles sentados, pensando y calculando.Hace ya tiempo continuó el conductor.



Cogió pensativo la botella del bolsillo, quitó el tapón metálico y sorbió el whisky con delicadeza, pasando la lengua por el interior del cuello de la botella y luego por sus labios, para recoger cualquier pizca de sabor que se le pudiera haber escapado.
Cualquier cosa que se moviera levantaba polvo en el aire; un hombre caminando levantaba una fina capa que le llegaba a la cintura, un carro hacía subir el polvo a la altura de las cercas y un automóvil dejaba una nube hirviendo detrás.